30 junio 2006

UN MAL DÍA

“El Gobierno respetará las decisiones que los vascos adopten libremente”.
El bobo solemne fue ayer más solemne que nunca, y probablemente también más bobo. En mitad de la verborrea bienintencionada -Constitución, Estatuto de Guernica, Ley de Partidos-, una carga de profundidad, ese “ámbito de decisión” sobre el que se asienta el mito de Euskal Herria, eso sí, expresado como el que no quiere la cosa. Zapatero en estado puro: ni una mala palabra, ni una buena acción. Un discurso que aplaude Batasuna no augura nada bueno. Lo que no han conseguido los etarras después de casi un millar de muertos se lo puede entregar en bandeja el iluminado éste, que busca un lugar en la Historia. Confío en que ese lugar no sea el de los traidores.

“Ullrich, Basso y Mancebo, entre otros, apartados del Tour por su implicación en la trama de dopaje masivo”.
Me he pasado toda la semana haciendo y deshaciendo un reportaje sobre el terremoto que ha sacudido los cimientos del ciclismo. Saldrá el domingo, y puede que mañana aún tenga que modificarlo, pues al seísmo le seguirán réplicas. Hoy me he pasado el día repasando los teletipos cada cinco minutos. Lo último: Mancebo ha dicho que cuelga la bici. Yo le tenía por uno de los pocos “limpios”, quizás porque le veía sufrir en los puertos más que a otros. Tengo la terrible sospecha de que a los legales, simplemente, aún no les han pillado, pero todo se andará. Héroes tramposos, hazañas ficticias, podios manchados. La gran mentira. Me siento como un niño al que le acaban de decir que los Reyes Magos son unos pedófilos despreciables. Hacía falta esta catarsis. Pero duele.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Otro punto de vista:
http://www.elconfidencial.com/opinion/indice.asp?id=1632