06 junio 2006

666

Hoy es el sexto día del sexto mes del sexto año y, por si las moscas, más de una parturienta ha solicitado el adelanto o retraso de su cita con la historia no le fuera a pasar como a Mia Farrow en “La semilla del diablo”. La culpa la tiene San Juan, que escribió en el Apocalipsis: “El que tenga inteligencia, calcule el número de la Bestia, porque es número de hombre. Su número es 666”. Los más agoreros recomiendan no salir hoy a la calle y, caso de hacerlo, mejor ir provistos de crucifijos y agua bendita. Prohibido ir a ver la nueva versión de “La profecía”, por mala. La verdad es que hace un calor asfixiante, pero a estas horas no ha llegado el fin del mundo, o yo al menos no me he enterado; sí he visto a algún que otro capullo de todo el calendario. Tengo amigos supersticiosos que no soportan un derramamiento de sal en la mesa, y cumplen con el protocolo de coger una pizca y arrojarla por encima del hombro. Para mí, el número de la bestia no es más (ni menos) que un legendario álbum de Iron Maiden, grupo heavy que me pervierte desde mi más tierna infancia, pero no me inmuto con la sal desparramada, paso por debajo de escaleras y no presto atención a los gatos que se cruzan en mi camino, sean del color que sean (sí me fijo en algunas gatas madrileñas que están que se salen con estos calores).

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Yo no las tengo todas conmigo. Esta mañana, a primera hora, me llaman del colegio del niño diciendo que se había lesionado jugando al fútbol. Tras las radiografías de rigor, mi hijo ya presume de su primera escayola y de su primer cúbito roto. Poco más tarde, horror!, el profesor de natación de la niña me llama para comunicarme que había vomitado y que tenía fiebre. En esto, tras anular los compromisos que tenía en Sevilla y volverme escopetado a Madrid –me había ido el día anterior con el fin de aprovechar bien la jornada- me encuentro en el AVE con mi Consejero Delegado mientras observaba, yo, no él, el garboso caminar de una sevillana ataviada a la ocasión de estos calores. “¿Qué, de paseo por Sevilla?”, me inquirió con sarcasmo... Así que, estoy rezando para que esto termine, o mejor dicho, para levantarme mañana de mejor pie. A propósito, sólo existe un “número de la bestia”. Es el 8 y lo porta un tal Baptista del Madrid. Estás disculpado. Son los olvidos de un sufridor. Lo digo por lo del Athleti ...

Riddleman

Mike Muddy dijo...

Antes de llegar a casa te recomiendo echar un boleto de la primitiva, porque el mal fario se tiene que equilibrar.
Tu consejero delegado... ¿no sería el diablo disfrazado?
En fin, que no sea nada lo de los chavales.

Anónimo dijo...

Pues tal vez, pero desgraciadamente no iba en el ascensor acompañado por dos provocadoras diablesas como Al Pacino en “Pactar con el diablo”. En ese caso, hubiese caído en la tentación ... a pesar de mi Charlize particular.

Riddleman