02 febrero 2006

UN HÉROE HUMILLADO

Postrado en una silla de ruedas, el tipo, lejos de menguar, se ha agigantado con los años. Fungairiño, con más de 25 años luchando contra ETA y alrededores, no merecía el despido humillante que le ha dispensado el fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido, personaje que se perderá en las alcantarillas de la historia. El fiscal jefe de la Audiencia Nacional era un estorbo para el gran plan de Zetapé, ya sabéis, la paz -que no la libertad- en el País Vasco. Mister Bean quiere que las próximas monedas de euro se acuñen con su efigie. A otros estorbos, como las víctimas del terrorismo, es más difícil enviarlos al trastero, pero están en ello. Que le pregunten a Mikel Buesa, o a Maite Pagazaurtundua. O al comisario Peces Barba, nombrado para hacer el trabajo sucio. Después de dejar la tierra quemada entre Cataluña y el resto de España con el asunto del Estatut (no son palabras mías, sino de Arcadi Espada, un gurú entre los blogueros), el presidente está a la espera de una tregua etarra que justifique su viaje por el alambre. “Llevo toda mi vida en una silla de ruedas, he enterrado a varios de mis fiscales, ETA ha atentado contra mí... La vida es muy breve. Y lo que ha pasado hoy no es importante”, le dijo ayer Fungairiño a un amigo que le llamó para solidarizarse. Se equivoca en algo. Sí es importante.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Fungairiño, Garzon, Grande Marlask, Juez Valle, Fiscal Marquez de Prado.....¡Héroes....!

Anónimo dijo...

Mikel Buesa,hombre cabal