04 abril 2007

EL EBRO CRECIDO


Viendo estos días el Ebro desmadrado me he acordado de ese Plan Hidrológico que Zapatero se cargó de un plumazo para satisfacer a los independentistas catalanes. Puede que el dichoso plan no fuera el mejor del mundo, pero era un plan, no como las desaladoras de Narbona. No sólo incluía el trasvase del agua sobrante a la España seca, sino la construcción de unas infraestructuras en la cuenca que hubieran evitado la crecida sin freno del río y potenciado el suministro en Aragón y Cataluña. En lugar de dejar claro que los cursos fluviales son de todos los españoles y no de los paisitos y nacioncitas, el actual Gobierno ha dado alas a la teoría insolidaria del blindaje. Que conste que la demagogia del PSOE en Aragón y del PP en Murcia me parecen equiparables -el agua, como el terrorismo, convertida en un caladero de votos-, pero el proyecto de tu rival político debe ser sustituido por uno mejor. Si no, mejor no lo toques.
El trasvase probablemente no era la solución final al problema, que en mi modesta opinión pasa por el uso racional del agua, el ahorro sistemático, el control de las fugas en las canalizaciones, la agricultura sensata... pero al ver ese mar dulce que inunda los campos, esa avenida gigantesca que ciega los ojos de los puentes, no puedo evitar desviar la mirada a otros campos que pasan sed.

1 comentario:

Alejandro dijo...

Cuanta ignorancia, que unos días al año, haya crecidas, y se desborde, no quiere decir que el resto del año, haya agua.
Existen unos caudales mínimos ecológicos que todo el mundo debe de respetar, y si nos quitan agua para los campos de golf, los agricultores tienen menos.
En mi opinión, para que se nos lleven el agua a otras zonas, para hacer grandes urbanizaciones, y campos de golf, prefiero que las hagan en mi tierra, no es lógico?
Posteriormente, toda el agua que sobre, que se la lleven.
También podríamos hablar de los pantanos que tendrían que hacer en mi tierra etc etc.
Menos hablar por hablar, y mas informarse.