19 mayo 2011

LA TIERRA PROMETIDA

He aprovechado el día libre para ver un DVD que llevaba esperándome desde hace meses: "The Promise: The Making of Darkness on the Edge of Town". Escucho a Bruce Springsteen a menudo, pero en los últimos tiempos se ha convertido en una obsesión. Pongo su música de continuo en el coche (mis hijas están hasta el gorro) y en el iPod camino del trabajo. En especial los temas del "Darkness..." y los descartes. El tipo, a sus 27 años, compuso 70 canciones para el álbum, de las que solo diez encontraron acomodo; algunas se rescataron para "The River", otras aparecieron muchos años después en "Tracks" y una veintena se publican ahora en "The Promise". Bruce dejó fuera auténticas obras maestras, como "Because the night", "Fire" o la propia "The Promise" porque no quería que le identificaran con esos temas tan potentes que, de alguna manera, habrían desnaturalizado el disco, porque le gustaban tanto que no podía tomar distancia sobre ellos. Al parecer las musas exigieron a Bruce que sacrificara a sus hijos como hizo Dios con Abraham, aunque en el caso del cantante de New Jersey no apareció un ángel en el último momento para cambiar la historia. Bueno, hasta ahora.
El documental es emocionante y muestra las sesiones maratonianas y el nivel de exigencia del Boss y sus soldados, como los llama él. En el tramo final, un Bruce sesentón y acompañado solo por una guitarra canta "The Promised Land". Mezcla la letra con los recuerdos de aquella época (finales de los 70) y habla del significado de la canción.

Dice la última estrofa:
Hay una nube negra levantándose del suelo del desierto.
Hago las maletas y voy directo a la tormenta.
Voy a ser un ciclón que derribe todo lo que no tenga fe para mantenerse firme.
Líbrate de los sueños que te desgarran.
Líbrate de los sueños que te rompen el corazón.
Líbrate de las mentiras que no te dejan más que pérdida y desesperación.

Y el cantante reflexiona: "La canción sigue llegando a la gente porque está llena de una profunda desesperanza, pero también resistencia, determinación. Valora las limitaciones y el deseo de superarlas. Pierdes tus ilusiones y, a la vez, te agarras a cualquier posibilidad de luchar contra esas limitaciones y pasar a una vida creativa, una vida espiritual, una vida satisfactoria... Una vida en la que puedes avanzar durante el día y dormir por la noche. De eso tratan la mayoría de las canciones".

De repente, comprendo mi obsesión de los últimos tiempos por las canciones de Bruce.

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