(Gracias a JF por pasármelo).
30 diciembre 2009
RESUMEN DE UNA DÉCADA
27 diciembre 2009
AVATAR: ¿UN MUNDO NUEVO?
1. Para empezar, se copia a sí mismo. Los pertrechos de los humanos son muy parecidos a los que vimos en "Aliens" (el robot de asalto es prácticamente idéntico). Esas semillas luminiscentes que se desprenden del árbol sagrado de los nativos se asemejan a las medusas de "Abyss". Selfridge, el burócrata al que da vida Giovanni Ribisi, debe ser primo de Carter Burke (Paul Reiser), el chupatintas de la compañía que convence a Ripley para regresar al planeta de los aliens.
2. El gigantesco árbol donde viven los Na'vi es una copia de Caras Galadhon, la fortaleza donde viven los elfos de Lothlórien ("El Señor de los Anillos"). Los Nazgûl o espectros del anillo también cabalgan bestias aladas, y la elección y doma de tan peculiar montura es propia de "Eragon", obra que por cierto también fue acusada de plagio.
3. Las montañas flotantes, los arcos de piedra y gran parte de los decorados de Pandora están inspirados en la obra de Roger Dean, artista al que debemos las portadas de los discos de Yes y de Asia (ver imágenes al final).
4. La historia de los hombres blancos que quieren explotar las riquezas de un lugar idílico, y cómo uno de ellos apoya a los nativos, está en "La selva esmeralda", de John Boorman, y hasta en "Pocahontas". La "abuela sauce" del film de Disney es como el árbol donde habita la deidad de los Na'vi. La conexión de los seres vivos está presente en la mitología de Tolkien, con los ents tomando partido por los buenos o las águilas apareciendo inopinadamente en el momento álgido de la batalla.
5. El pastiche étnico de los habitantes de Pandora ha sido criticado por racista. Es verdad que el aspecto, ropas, abalorios y armas de esos tipos azules, ecologistas y pacifistas al estilo Obama parecen inspirados en los masai y otras tribus del Este de África y de América. ¿Racismo? Bueno, siempre hay quien se la coge con papel de fumar. Para mí el aspecto tribal de los Na'vi es sólo una prueba más de que Cameron no ha creado un mundo nuevo al rodar este maravilloso espectáculo visual, un divertimento imperdible.
24 diciembre 2009
FELIZ NAVIDAD
22 diciembre 2009
DEL APARATO A LA RESISTENCIA
Conozco otros casos de cambio de equipo en medio del maelstrom.
20 diciembre 2009
MITOS SOBRE EL FIN DE LA MÚSICA
"En cinco años esto desaparece, no habrá ni canciones ni música", dice Luis Eduardo Aute. Ésta es una de las sentencias que han surgido al calor de la polémica sobre las descargas en internet. ¿Certezas o exageraciones?He aquí un puñado de mitos desmontados...
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18 diciembre 2009
VIENTO Y BORRASCA
En 1992, la Cumbre de la Tierra celebrada en Río de Janeiro supuso la mayor reunión de jefes de Estado y de Gobierno de la historia. Los yanquis, con George Bush padre a la cabeza, dinamitaron uno de los convenios más importantes, el de Biodiversidad, y el resultado final de la cumbre fue agridulce.
Cinco años después, en Kioto, los países industrializados se comprometieron a reducir los gases de efecto invernadero. Estados Unidos, que con el 4 por 100 de la población mundial consume una cuarta parte de la energía fósil y es el mayor emisor de gases contaminantes del mundo, nunca ratificó el protocolo. La coartada: algunos de los mayores "asesinos del clima", como China e India, estaban excluidos de las restricciones. España, que se comprometió a aumentar sus emisiones un máximo del 15 por 100, ha incumplido sistemáticamente lo pactado.
En la Cumbre del Clima de Copenhague, estos días, Obama se ha marcado otro de sus discursos de encantador de serpientes. Bajo la espuma, ha anunciado una decepcionante reducción del 17 por 100 de gases para 2020 con respecto a 2005 y ha exigido inspecciones a los países sospechosos. Ha pactado con China un acuerdo de mínimos y ha dejado a la UE y Japón con un palmo de narices. Por su parte, nuestro entrañable ZP ha parido una frase para la historia: "La Tierra no pertenece a nadie, salvo al viento". Y yo que pensaba que la Tierra era un pueblo de ballenas... ¡Quiero una entrevista con el guionista del presidente en la Contra de ABC!
Cinco años después, en Kioto, los países industrializados se comprometieron a reducir los gases de efecto invernadero. Estados Unidos, que con el 4 por 100 de la población mundial consume una cuarta parte de la energía fósil y es el mayor emisor de gases contaminantes del mundo, nunca ratificó el protocolo. La coartada: algunos de los mayores "asesinos del clima", como China e India, estaban excluidos de las restricciones. España, que se comprometió a aumentar sus emisiones un máximo del 15 por 100, ha incumplido sistemáticamente lo pactado.
En la Cumbre del Clima de Copenhague, estos días, Obama se ha marcado otro de sus discursos de encantador de serpientes. Bajo la espuma, ha anunciado una decepcionante reducción del 17 por 100 de gases para 2020 con respecto a 2005 y ha exigido inspecciones a los países sospechosos. Ha pactado con China un acuerdo de mínimos y ha dejado a la UE y Japón con un palmo de narices. Por su parte, nuestro entrañable ZP ha parido una frase para la historia: "La Tierra no pertenece a nadie, salvo al viento". Y yo que pensaba que la Tierra era un pueblo de ballenas... ¡Quiero una entrevista con el guionista del presidente en la Contra de ABC!
Atención, que me llega la inspiración: "El viento sopla y la borrasca se cierne sobre la esperanza..."
Foto: Portada del disco Wind & Wuthering, de Genesis.
17 diciembre 2009
LA PATRIA ES LA PASTA
Prisa y Telecinco pactan la fusión de sus negocios de televisión en abierto. Es decir, Cebrián y Berlusconi se amanceban. Quiero escuchar ya el sermón de Iñaki. ¿Firmarán el acuerdo en Villa Certosa? (las famosas fotos de las "velinas" siguen colgadas en la web de El País).
Y próximamente en sus pantallas, A3 y La Sexta, o sea, Lara y Roures, o sea, La Razón y Público. Cosas veredes, amigo Sancho.
15 diciembre 2009
CELDA 211: GRAN CINE ESPAÑOL
Siguiendo el consejo de un amigo fui a ver "Celda 211", de Daniel Monzón. No hay demasiadas alternativas en estos tiempos, todo hay que decirlo. La presentación de la peli, cuando salen los créditos de la gente que pone la pasta, parecía no tener fin (un par de cadenas de televisión y mucha financiación pública). En el silencio de la sala se escuchó una voz. "No, si al final pagamos los mismos de siempre". Risas. Nadie ha contribuido más al sambenito que el dichoso lobby.Lo reconozco: no me gusta el cine español. Durante un tiempo tuve prejuicios porque me jode ese liderazgo moral que se arrogan estos tipos capaces de dictar un cordón sanitario contra quien no comulga con la secta, pero siguiendo el consejo de otro amigo he llegado a distinguir sus dos almas: la de profesionales de la industria del entretenimiento y la de socios del clan de la Zeja. Es por eso que admiro a Javier Bardem cuando no abre la boca él, sino Anton Chigurh, por ejemplo. Lo mismo puedo decir de Luis Tosar y su Malamadre, personaje por el que será recordado siempre. Superado el problema, tengo que seguir reconociéndolo: no me gusta el cine español. Me aburren soberanamente las historias de cuenco y cucharón, los dramones sociales, la revisión de la guerra civil, la leña a los curas, la niña abducida por el opus y las comedias baratas. Por eso no daba crédito a lo que estaba viendo. Un impresionante thriller carcelario con personajes creíbles y un guión que te atrapa desde el primer hasta el último fotograma. Soberbio Tosar, que ganará el Goya (o nos hemos vuelto locos del todo), conmovedor en su brutalidad, y también los secundarios, especialmente Carlos Bardem, Vicente Romero y Manuel Morón. "Un milagro que en España salga cine tan bueno como éste", dice una crítica recogida -sorprendentemente- en la web oficial (¿incredulidad de los propios creadores?). Una dura, amarga, trepidante película que demuestra que sí, que es posible el gran cine en estos lares.
La crítica de Oti Rodríguez Marchante.
09 diciembre 2009
EL JUGLAR SIN ESTACIÓN TÉRMINO
Noche de humo y de recuerdos en Clamores, lugar de bohemia, juglaría y trova, garito subterráneo entre Chamberí y Malasaña que sobrevive a la posmodernidad. Allí no cabe nadie: a los parroquianos de todos los días, algunos veteranísimos que bajan con esfuerzo por la estrecha escalera, se les ha unido una nutrida legión de amigos y admiradores de Antonio Vega que navegan entre varias generaciones. Se presenta el libro “Mis cuatro estaciones” (Editorial Lunwerg), de Juan Bosco, resultado de largas horas de charla entre el músico y el escritor con una grabadora como testigo, una obra no oportunista, sino premeditada, que Antonio quiso leer pero se quedó en puertas, porque se marchó el pasado 12 de mayo. Conversaciones, pero también fotos inéditas, letras, poemas, manuscritos, dibujos... una parte del Antonio Vega íntimo.Sobre el escenario de Clamores se revelan un puñado de secretos. Carlos, hermano de Antonio, señala que algunas de las opiniones que recoge el libro se grabaron cuando el autor de “Chica de ayer” y su primo, Nacho García Vega, el otro líder de Nacha Pop, no atravesaban por su mejor momento. “Antonio habría querido corregir eso, porque me dijo que ambos habían recuperado la relación de cariño y respeto”. Nadie lo duda después de haberlos visto juntos en la gira 80-08 Reiniciando, cuando el vitalista Nacho mimaba al melancólico Antonio, y viceversa, mientras tocaban las canciones de ayer. Juan Bosco lleva unos papeles a modo de guión para que la emoción no le haga trastabillar. Más allá del músico talentoso recuerda a una persona ocurrente y cariñosa, y se queda con esas pequeñas cosas, a veces aparentemente absurdas, que cimentan una amistad. “Una vez vi que se había hecho un montón de cortes afeitándose y le dije: Qué, ¿hilando fino? Y él me contestó: No, Hilario Pino”.
Allí está también un personaje clave en esta historia: Basilio Martí. En el prólogo del libro cuenta cómo conoció a ese “maestro del caos” que era capaz de “ordenar con tanta magia sus canciones, los acordes, las palabras perfectas que escribía”. Un jovencísimo Basilio, que trabajaba como becario en las sección de Sucesos de ABC y ya hacía sus pinitos en la música, fue al Penta (mítico local citado en “Chica de ayer”: “Luego por la noche al Penta a escuchar canciones que consiguen que te pueda amar”) a la presentación informal de “No me iré mañana”, el primer disco en solitario de Antonio. “Buscaba banda para su gira. Nacho Béjar me sugirió comentárselo a Antonio. Me acerqué a él y le felicité de corazón por el trabajo que había hecho en su disco. “Oye, he oído que buscas un teclista para tu gira, yo soy nuevo en esto, pero, ¿por qué no me haces una prueba?”, le dije. Sin mirarme con demasiado interés me contestó: “¿Prueba? ¿Para qué. ¡Manolo! (su mánager) toma los datos de este chico, que va a ser mi teclista”. Y hasta ahora. Hasta siempre.
Porque Juan Bosco cree que “esto no va a empezar el día que Antonio nació, ni terminará el día de su muerte, porque sospecho que nada empieza cuando uno nace ni termina cuando fallece”. Suenan tras los discursos los temas irrenunciables de ese juglar sin estación término y el humo y los recuerdos se espesan más en Clamores.
(Crónica que nunca se publicó donde debió publicarse. Por suerte tengo el blog para aprovecharla).

Letra de "El sitio de mi recreo".
08 diciembre 2009
UNA SERIE EN UNA IMAGEN
Un diseño minimalista, pero muy currado, sólo para serieadictos. Los carteles los ha hecho un tal Albert Exergian.
(Gracias a Federico Marín, serieadicto como un servidor, por darme la pista).




(Gracias a Federico Marín, serieadicto como un servidor, por darme la pista).




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04 diciembre 2009
A CHARLIZE LE GUSTA EL FÚTBOL
03 diciembre 2009
"LO SIENTO. NO DETUVE EL CAMBIO CLIMÁTICO"
02 diciembre 2009
DON JACINTO FRENTE AL VAMPIRO VEGETARIANO

¿Cuál de estos tipos da más miedo? ¿El protagonista de pelis artesanales y góticas que se puso el nick de Paul Naschy porque Jacinto Molina no parecía el nombre apropiado para un hombre lobo? ¿O el chico pálido y cool que embrutece a las adolescentes con su personaje de vampiro "vegetariano" que muerde sólo a los animales y cuya saga "Crepúsculo" arrasa en taquilla? Yo lo tengo claro. Prefiero el terror de serie B al pseudoterror de diseño y hormonas desbocadas. Don Jacinto acaba de morir, pero Waldemar Daninsky, su personaje fetiche, vive para siempre.
01 diciembre 2009
EL FABRICANTE DE BALONES DE ORO
"Yo no gano balones de oro", dijo un día Xavi a un periodista. "Yo los fabrico". Messi es un grandísimo jugador. Probablemente, el número uno del mundo. Pero el premio de 2009 lo merecía Xavi Hernández, el faro del F. C. Barcelona y de la selección española, dos equipos que practican la excelencia y que asombran al mundo. Xavi, mejor jugador de la Eurocopa ganada por La Roja hace un año y uno de los grandes artífices del triplete del Barça, es un tipo normal con un corte de pelo normal, sin tatuajes ni pendientes ni piercings ni posturitas. Como Iniesta. ¿Alguien puede explicarme por qué los dos están tras CR9 en la clasificación? Messi es Balón de Oro. Pero Xavi lo ha fabricado.
30 noviembre 2009
PERDIDOS: LA DOSIS FINAL LLEGA EN FEBRERO
Carlton Cuse, creador y guionista de Perdidos, alaba en su twitter la promo que ha hecho Cuatro para la última temporada de la (probablemente) mejor serie de la historia. No sé si los fans podremos soportar el mono hasta febrero.
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25 noviembre 2009
ZAPATERO, EL BUSH ESPAÑOL
No lo había pensado, pero la teoría no es descabellada. Es más, me parece impecable. La sostiene un tal J. H. H. Weiler, catedrático de la Facultad de Derecho de la Universidad de Nueva York, en una interesantísima Tercera que publica hoy ABC. La mejor en mucho tiempo. He intentado entresacar dos o tres frases y poner un link, pero es un texto tan difícil de resumir que... al carajo, he hecho un copia-pega íntegro. A nuestro ínclito presidente, ávido lector de periódicos (sobre todo de los editoriales de los diarios catalanes), seguro que no le ha gustado nada la comparación. Pero Weiler la ha clavado.
El George W. Bush español
Existe un consenso generalizado, incluso entre los que votaron por él, de que George W. Bush ha sido el peor presidente de Estados Unidos que se recuerda y que ha infligido a Estados Unidos un daño a largo plazo que, en algunos casos, tardará generaciones en repararse. Sus «proezas» en política exterior son famosas y han tenido como consecuencia la erosión de la reputación y la influencia de Estados Unidos y la pérdida de respeto, además de llevar al país a un abismo sin precedentes. Económicamente heredó un mercado sólido y unas políticas fiscales y monetarias responsables. Todo lo que tenía que hacer Bush era seguir en la misma línea, pero manteniéndose alerta. Su negligente forma de hacer las cosas, no sus políticas, fueron lo que facilitó que se produjera la catastrófica crisis del otoño de 2008. La herida más profunda se ha producido en el terreno de lo social. Con sus políticas, pero sobre todo con su actitud y su retórica, agrandó las divisiones políticas, acentuó las diferencias sociales y prácticamente satanizó a la oposición. Lo más destacable de su persona era su impresionante desconocimiento de sí mismo, el increíble desajuste entre la percepción que tenía de sí y la que tenían los demás.
Está claro que España no es Estados Unidos. Pero hay unos parecidos asombrosos entre el daño que causó Bush y el que está causando José Luis Rodríguez Zapatero, y que de hecho, también se debe a su personalidad. Incluso muchos de los que antes defendían a Zapatero están empezando a pensar que la historia lo juzgará como el George W. Bush español. En política exterior, no recuerdo un declive tan precipitado en la influencia o el estatus de ningún Estado miembro de la UE. Cuando Zapatero asumió el cargo, España, gracias a sus logros internos y al sobrio liderazgo de sus dos predecesores, -junto con la siempre elevada profesionalidad del cuerpo diplomático español-, había llegado a considerarse parte del club de líderes. Nada que tuviera trascendencia sucedía en Europa sin el «consejo y el consentimiento» de facto de España. En la escena mundial, su relación especial con Iberoamérica y un importante papel mediador entre Europa y Estados Unidos, -aunque sin el bagaje de los británicos-, subrayaba la importancia de España. Actualmente, en parte como consecuencia de la propia imagen del Presidente español, -a pesar de las «matizaciones» del Elíseo-, y en parte por una reivindicación extrema, al estilo de Grecia, de los intereses españoles, y también, en parte, por una ausencia casi total de iniciativa y liderazgo europeos, Zapatero está en la photo-finish con Berlusconi en la cola de la liga de los líderes de grandes Estados. Y a España se la trata como a un pasajero problemático en el barco o como a un cliente al que comprar y vender. En el plano internacional, gestos como su insulto infantil a la bandera estadounidense y unas poses torpes en otros escenarios internacionales, que ni siquiera su muy capaz ministro de Exteriores puede enmendar, han hecho que España sea sencillamente irrelevante en la mayoría de las crisis mundiales, un actor principiante, aunque consiguió entrar por los pelos en el G-20.
Económicamente, todo lo que Zapatero tenía que hacer era seguir diligentemente la ruta marcada por Aznar y tener cuidado con los icebergs. En lugar de ello, se quedó dormido en el puente de mando. Su negligencia es igual de flagrante que la de Bush, enmascarada durante un tiempo por la situación mundial. Ahora que otros países empiezan a recuperarse, la espantosa situación a la que ha llevado la mala gestión económica de Zapatero está a la vista de todos. España vuelve a ser el enfermo de Europa.
Sin embargo, a la larga, lo que se juzgará como la herida más duradera será el impacto de su manera de hacer en la estructura política del país. Independientemente de la opinión que se tenga en materia de política social, uno no puede sino deplorar su retórica polarizadora, su gusto por el enfrentamiento cultural, su satanización de sus adversarios y su vulgar forma de abordar cuestiones delicadas como la historia reciente o el tema del aborto. Zapatero es un verdadero Bush español. Su complicidad oportunista con el Estatuto de Autonomía catalán, que ahora se ha convertido en modelo para un nuevo acuerdo constitucional, desastroso, en marcha en las otras regiones de España, agrava todavía más las cosas. En España, por motivos históricos, el federalismo clásico nunca se ha intentado. De los Estados de más éxito del mundo, muchos son federales; piensen en Alemania, Australia, Canadá o Estados Unidos. ¿El secreto? Una identidad nacional fuerte y unificadora con una descentralización pragmática del poder que tiene como consecuencia un sistema de Gobierno eficaz que da a los ciudadanos el control de su vida. El Estatuto catalán, por su vocabulario e interpretación política de la identidad catalana, representa un degenerado paso hacia atrás de la estructura constitucional y de cualquier modelo federal. Vuelve a los años veinte, a la caída del Imperio Otomano y al renacimiento de los Estados nacionales liberados. En ese mundo, la imaginación política no podía concebir un pueblo que no fuera «puro», «orgánico», que en cambio fuera multicultural o multiétnico. No sé si esa es para alguien la solución «progresista». En mi opinión, son sólo infames «Regímenes de Minorías», que reconocen, igual que hace el Estatuto catalán, la identidad nacional separada de estas minorías y les concede diversos grados de autonomía. Esta forma de pensar en este ámbito dio lugar más adelante a los amargos y patológicos resultados de la limpieza étnica. En sus aspectos menos enfermizos, aviva los llamamientos tribales al cese de la convivencia, y en su interpretación común resulta sencillamente desmoralizadora por su incapacidad de replantear como una expresión de la España moderna a un único pueblo español rico y unido en su diversidad, demostrando esa característica esencial de Europa: una Tolerancia Constitucional que se alegra de definir comunidad y nación en términos inclusivos traspasando las líneas anticuadas de «lo ajeno». El acuerdo constitucional que actualmente se debate en España no es un regreso al futuro, sino un salto hacia el pasado, del que la mayor parte de Europa se ha librado. No es sólo un deprimente fracaso espiritual. Bélgica optó por un camino similar y los sucesivos y desastrosos acuerdos constitucionales ahora se han afianzado en miniestructuras de poder interesadas que hacen que el país sea cuasi disfuncional. Al igual que pasó en Bélgica, una vez que se ha salido, será imposible volver a meter la pasta de dientes en el tubo.
El Estatuto catalán también incluía una divisiva «ley de derechos», consecuencia de una emboscada constitucional por parte de la extrema izquierda. Deus ex machine; las demás regiones quieren lo mismo. ¿Derechos humanos y este tribalismo? Casi una contradicción en sus propios términos.
Zapatero, más preocupado por su destino político electoral y el de su partido, les siguió alegremente el juego y respaldó este proyecto tan poco imaginativo para el futuro de España. No subestimo su perspicacia política. ¡Bush también salió elegido para un segundo mandato! Pero la complicidad en el desmembramiento constitucional de la nación española es el acto de un político de tres al cuarto, no el de un hombre de Estado, algo que el Tribunal Constitucional debería tener en mente. La historia será implacable si no lo hace. Muchos de ustedes rezongarán que quién soy yo, un judío estadounidense, para darles a los españoles un sermón sobre sus asuntos internos. Y yo les puedo responder en un tono desafiante que quiénes son ustedes para poner objeciones. España es uno de los pocos países cuya profunda influencia a la hora de dar forma al mundo en el que vivimos y en el que seguiremos viviendo durante siglos lo convierte -metafóricamente hablando, por supuesto- en patrimonio de todos los ciudadanos del mundo.
En cierto sentido, todos somos españoles; y ustedes, los ciudadanos de España, en cierto sentido, no son más que los guardianes, los fiduciarios de ese gran patrimonio mundial llamado España y la nación española. Tengan cuidado de que su George W. Bush no consiga traicionar su confianza, la confianza de todos nosotros.
El George W. Bush español
Existe un consenso generalizado, incluso entre los que votaron por él, de que George W. Bush ha sido el peor presidente de Estados Unidos que se recuerda y que ha infligido a Estados Unidos un daño a largo plazo que, en algunos casos, tardará generaciones en repararse. Sus «proezas» en política exterior son famosas y han tenido como consecuencia la erosión de la reputación y la influencia de Estados Unidos y la pérdida de respeto, además de llevar al país a un abismo sin precedentes. Económicamente heredó un mercado sólido y unas políticas fiscales y monetarias responsables. Todo lo que tenía que hacer Bush era seguir en la misma línea, pero manteniéndose alerta. Su negligente forma de hacer las cosas, no sus políticas, fueron lo que facilitó que se produjera la catastrófica crisis del otoño de 2008. La herida más profunda se ha producido en el terreno de lo social. Con sus políticas, pero sobre todo con su actitud y su retórica, agrandó las divisiones políticas, acentuó las diferencias sociales y prácticamente satanizó a la oposición. Lo más destacable de su persona era su impresionante desconocimiento de sí mismo, el increíble desajuste entre la percepción que tenía de sí y la que tenían los demás.
Está claro que España no es Estados Unidos. Pero hay unos parecidos asombrosos entre el daño que causó Bush y el que está causando José Luis Rodríguez Zapatero, y que de hecho, también se debe a su personalidad. Incluso muchos de los que antes defendían a Zapatero están empezando a pensar que la historia lo juzgará como el George W. Bush español. En política exterior, no recuerdo un declive tan precipitado en la influencia o el estatus de ningún Estado miembro de la UE. Cuando Zapatero asumió el cargo, España, gracias a sus logros internos y al sobrio liderazgo de sus dos predecesores, -junto con la siempre elevada profesionalidad del cuerpo diplomático español-, había llegado a considerarse parte del club de líderes. Nada que tuviera trascendencia sucedía en Europa sin el «consejo y el consentimiento» de facto de España. En la escena mundial, su relación especial con Iberoamérica y un importante papel mediador entre Europa y Estados Unidos, -aunque sin el bagaje de los británicos-, subrayaba la importancia de España. Actualmente, en parte como consecuencia de la propia imagen del Presidente español, -a pesar de las «matizaciones» del Elíseo-, y en parte por una reivindicación extrema, al estilo de Grecia, de los intereses españoles, y también, en parte, por una ausencia casi total de iniciativa y liderazgo europeos, Zapatero está en la photo-finish con Berlusconi en la cola de la liga de los líderes de grandes Estados. Y a España se la trata como a un pasajero problemático en el barco o como a un cliente al que comprar y vender. En el plano internacional, gestos como su insulto infantil a la bandera estadounidense y unas poses torpes en otros escenarios internacionales, que ni siquiera su muy capaz ministro de Exteriores puede enmendar, han hecho que España sea sencillamente irrelevante en la mayoría de las crisis mundiales, un actor principiante, aunque consiguió entrar por los pelos en el G-20.
Económicamente, todo lo que Zapatero tenía que hacer era seguir diligentemente la ruta marcada por Aznar y tener cuidado con los icebergs. En lugar de ello, se quedó dormido en el puente de mando. Su negligencia es igual de flagrante que la de Bush, enmascarada durante un tiempo por la situación mundial. Ahora que otros países empiezan a recuperarse, la espantosa situación a la que ha llevado la mala gestión económica de Zapatero está a la vista de todos. España vuelve a ser el enfermo de Europa.
Sin embargo, a la larga, lo que se juzgará como la herida más duradera será el impacto de su manera de hacer en la estructura política del país. Independientemente de la opinión que se tenga en materia de política social, uno no puede sino deplorar su retórica polarizadora, su gusto por el enfrentamiento cultural, su satanización de sus adversarios y su vulgar forma de abordar cuestiones delicadas como la historia reciente o el tema del aborto. Zapatero es un verdadero Bush español. Su complicidad oportunista con el Estatuto de Autonomía catalán, que ahora se ha convertido en modelo para un nuevo acuerdo constitucional, desastroso, en marcha en las otras regiones de España, agrava todavía más las cosas. En España, por motivos históricos, el federalismo clásico nunca se ha intentado. De los Estados de más éxito del mundo, muchos son federales; piensen en Alemania, Australia, Canadá o Estados Unidos. ¿El secreto? Una identidad nacional fuerte y unificadora con una descentralización pragmática del poder que tiene como consecuencia un sistema de Gobierno eficaz que da a los ciudadanos el control de su vida. El Estatuto catalán, por su vocabulario e interpretación política de la identidad catalana, representa un degenerado paso hacia atrás de la estructura constitucional y de cualquier modelo federal. Vuelve a los años veinte, a la caída del Imperio Otomano y al renacimiento de los Estados nacionales liberados. En ese mundo, la imaginación política no podía concebir un pueblo que no fuera «puro», «orgánico», que en cambio fuera multicultural o multiétnico. No sé si esa es para alguien la solución «progresista». En mi opinión, son sólo infames «Regímenes de Minorías», que reconocen, igual que hace el Estatuto catalán, la identidad nacional separada de estas minorías y les concede diversos grados de autonomía. Esta forma de pensar en este ámbito dio lugar más adelante a los amargos y patológicos resultados de la limpieza étnica. En sus aspectos menos enfermizos, aviva los llamamientos tribales al cese de la convivencia, y en su interpretación común resulta sencillamente desmoralizadora por su incapacidad de replantear como una expresión de la España moderna a un único pueblo español rico y unido en su diversidad, demostrando esa característica esencial de Europa: una Tolerancia Constitucional que se alegra de definir comunidad y nación en términos inclusivos traspasando las líneas anticuadas de «lo ajeno». El acuerdo constitucional que actualmente se debate en España no es un regreso al futuro, sino un salto hacia el pasado, del que la mayor parte de Europa se ha librado. No es sólo un deprimente fracaso espiritual. Bélgica optó por un camino similar y los sucesivos y desastrosos acuerdos constitucionales ahora se han afianzado en miniestructuras de poder interesadas que hacen que el país sea cuasi disfuncional. Al igual que pasó en Bélgica, una vez que se ha salido, será imposible volver a meter la pasta de dientes en el tubo.
El Estatuto catalán también incluía una divisiva «ley de derechos», consecuencia de una emboscada constitucional por parte de la extrema izquierda. Deus ex machine; las demás regiones quieren lo mismo. ¿Derechos humanos y este tribalismo? Casi una contradicción en sus propios términos.
Zapatero, más preocupado por su destino político electoral y el de su partido, les siguió alegremente el juego y respaldó este proyecto tan poco imaginativo para el futuro de España. No subestimo su perspicacia política. ¡Bush también salió elegido para un segundo mandato! Pero la complicidad en el desmembramiento constitucional de la nación española es el acto de un político de tres al cuarto, no el de un hombre de Estado, algo que el Tribunal Constitucional debería tener en mente. La historia será implacable si no lo hace. Muchos de ustedes rezongarán que quién soy yo, un judío estadounidense, para darles a los españoles un sermón sobre sus asuntos internos. Y yo les puedo responder en un tono desafiante que quiénes son ustedes para poner objeciones. España es uno de los pocos países cuya profunda influencia a la hora de dar forma al mundo en el que vivimos y en el que seguiremos viviendo durante siglos lo convierte -metafóricamente hablando, por supuesto- en patrimonio de todos los ciudadanos del mundo.
En cierto sentido, todos somos españoles; y ustedes, los ciudadanos de España, en cierto sentido, no son más que los guardianes, los fiduciarios de ese gran patrimonio mundial llamado España y la nación española. Tengan cuidado de que su George W. Bush no consiga traicionar su confianza, la confianza de todos nosotros.
23 noviembre 2009
CONSUELO PARA UN LUNES
«El periodismo no está en crisis; sí la industria periodística, que busca una redefinición. No percibo la tecnología como una amenaza, sino como una oportunidad. El periodista tiene que ser un superviviente; en estos tiempos eso significa que debe ser capaz de escribir textos y hacer fotografías y vídeos. Y manejarse en internet. En una reciente visita a la escuela máster de un diario me escandalizó que sólo cuatro estudiantes tuvieran blog. De todos modos no se puede vivir sin estar en crisis. La bonanza lleva a la molicie» (Enrique Meneses, maestro de periodistas. Más sobre viejos rockeros, aquí. En la foto, especie en extinción).
19 noviembre 2009
LA RESACA DEL "ALAKRANA"
Me ahorro cualquier comentario sobre el bochornoso espectáculo del Gobierno en la crisis del “Alakrana”. Fatiga una barbaridad. Me quedo con tres detalles de la resaca.
Uno. La vida sigue igual. La retirada de la pancarta del Ayuntamiento de Bermeo reclamando la libertad de los secuestrados deja al descubierto el inefable cartel de los “euskal presoak”. Entretanto, el armador envía un nuevo retén: no hay atunes que perder. Como siempre, no es por dinero, es por mucho dinero. Dice el engrasador del barco: “Espero que los piratas nos dejen en paz, que ya han hecho sufrir bastante al Alakrana”. Tonto o ingenuo, qué más da. Sus jefes no lo son. Ni una cosa ni otra. Por una vez, Gaspy tiene razón: estos tipos se han ido de rositas.
Dos. La farra. Después de esquivar las balas de nuestras tropas (el asunto me recuerda a una escena de “Pulp Fiction”, cuando los matones Vincent Vega y Jules Winnfield, o sea, John Travolta y Samuel L. Jackson, sobreviven a un tiroteo a bocajarro de un ratero), los piratas se lanzan a una orgía de sexo, drogas y alcohol en su pueblo, donde se celebra con ocho bodas el pago del rescate y las putas aprovechan que hay euros frescos para subir sus tarifas. Los niños ya no quieres ser futbolistas; quieren ser piratas. Corren ríos de ron, como en la isla Tortuga en los buenos tiempos. Sólo falta Jack Sparrow. Tal vez el cabecilla de este grupo haya dicho, inspirándose en la mítica frase del señor Lobo (Harvey Keitel, vuelvo a la peli de Tarantino), “caballeros... ahora sí que podemos chuparnos las pollas”.
Tres. Silvia. La atractiva esposa del marinero Pablo Costas, con aspecto de novia perenne. Su historia es la portada del D7 de ABC el próximo domingo. Con una chica así esperándole en el puerto, los terribles días de cautiverio han debido de pasar lentísimos para Pablo.
Uno. La vida sigue igual. La retirada de la pancarta del Ayuntamiento de Bermeo reclamando la libertad de los secuestrados deja al descubierto el inefable cartel de los “euskal presoak”. Entretanto, el armador envía un nuevo retén: no hay atunes que perder. Como siempre, no es por dinero, es por mucho dinero. Dice el engrasador del barco: “Espero que los piratas nos dejen en paz, que ya han hecho sufrir bastante al Alakrana”. Tonto o ingenuo, qué más da. Sus jefes no lo son. Ni una cosa ni otra. Por una vez, Gaspy tiene razón: estos tipos se han ido de rositas.
Dos. La farra. Después de esquivar las balas de nuestras tropas (el asunto me recuerda a una escena de “Pulp Fiction”, cuando los matones Vincent Vega y Jules Winnfield, o sea, John Travolta y Samuel L. Jackson, sobreviven a un tiroteo a bocajarro de un ratero), los piratas se lanzan a una orgía de sexo, drogas y alcohol en su pueblo, donde se celebra con ocho bodas el pago del rescate y las putas aprovechan que hay euros frescos para subir sus tarifas. Los niños ya no quieres ser futbolistas; quieren ser piratas. Corren ríos de ron, como en la isla Tortuga en los buenos tiempos. Sólo falta Jack Sparrow. Tal vez el cabecilla de este grupo haya dicho, inspirándose en la mítica frase del señor Lobo (Harvey Keitel, vuelvo a la peli de Tarantino), “caballeros... ahora sí que podemos chuparnos las pollas”.
Tres. Silvia. La atractiva esposa del marinero Pablo Costas, con aspecto de novia perenne. Su historia es la portada del D7 de ABC el próximo domingo. Con una chica así esperándole en el puerto, los terribles días de cautiverio han debido de pasar lentísimos para Pablo.
17 noviembre 2009
DE ARRAYANES Y SOLEDADES
Fotos: Mike Muddy. Bosque de Arrayanes (arriba) y el Valle Encantado, en la Ruta 40 (abajo).
(Publicado en el blog de ABC Viajar).
13 noviembre 2009
EL PERITO MORENO AGUANTA EL TIRÓN
El cambio climático (o el cambio de ciclo, según los escépticos) está derritiendo algunos de los glaciares más imponentes del mundo, incluyendo los que bajan del Campo de Hielo Patagónico. El caso del Upsala es paradigmático: gigantescos témpanos impiden a los barcos turísticos llegar a su frente. Sin embargo, el Perito Moreno, probablemente el más famoso de todos ellos, resiste. Alimentado por los vientos húmedos procedentes del océano Pacífico y protegido por la península de Magallanes, sus espectaculares derrumbes (como el de estas fotos obtenidas el pasado 8 de noviembre) podrán ser disfrutados algún tiempo más. Si éste debe medirse desde la perspectiva humana o geológica, sólo el clima lo sabe.
Fotos: Mike Muddy

Fotos: Mike Muddy
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