El himno deberá cambiar ("Yo me voy al Manzanares, al estadio Vicente Calderón, donde acuden a millares, los que gustan del fútbol de emoción..."). También las costumbres. La imposibilidad de aparcar, al menos legalmente. La estación de metro de Pirámides. Las citas en el puente de Toledo. Los minis en los baretos de siempre. La humedad del Manzanares. El sol poniéndose detrás de la Ermita del Santo. La procesión por el Paseo de los Melancólicos con el berrinche encima tras el partido. Desinamus quod voluimos velle (Dejemos de querer lo que hemos querido), que dijo el clásico. Para un sentimental como yo, el golpe es duro, pero estoy convencido de que el cambio será para mejor. Un estadio moderno con capacidad para 75.000 personas (20.000 más que el actual) y, además, al lado de casa. A lo mejor hasta me hago socio, como en la década de 1980. Sólo falta que a la modernidad del escenario se le añada una más importante, estructural, para dejar atrás viejos complejos y fantasmas.
En la imagen, el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, y el presidente del Atleti, Enrique Cerezo, firman el acuerdo para la ampliación del Estadio Olímpico como futura sede del club y el derribo del Vicente Calderón.
El derribo del Vicente Calderón... cielos, donde Bruce dio el concierto de nuestras vidas.
La ciudad con la calle más ancha del mundo, o eso dicen, ha sacado a pasear su piel bajo un sol sofocante. Mientras en España enfilamos el duro invierno, aquí las terrazas están puestas y Papá Noel viaja con chanclas y camiseta sin mangas, aunque un pasquín sensacionalista proclama la muerte del barbado a causa de los crímenes que asuelan la urbe. La Boca es un cocedero de turistas que dejan (ellos) que les anuden un muslo en la cintura o (ellas) que les guíen en un giro con sacada, aguja y ocho cortado. Una foto por un puñado de pesos. Circulan billetes falsos en estos tiempos de zozobra, el cambio de moneda no se libra de la mordida y, en los parques, los pájaros de cuenta se cagan sobre los turistas y, a poco que se descuiden, les limpian la cartera. Buenos Aires es tan presumida como la primera vez que la vi, pero más decadente. Te pega la hebra como el relaciones públicas de un restaurante de lujo: empieza a hablarte de las excelencias del bife de Kobe y acaba reseñando sus conquistas femeninas. La carne se confunde con las apariencias.
La base ucraniana Vernadsky inició sus operaciones en 1996 después de que el British Antarctic Survey vendiera la antigua base Faraday a la Academia de Ciencias de Ucrania por el simbólico precio de una libra esterlina. Faraday alcanzó renombre mundial en 1985 cuando sus científicos descubrieron el agujero en la capa de ozono. Ahora huele a choto y es famosa por su bareto (el pub más austral del mundo), herencia británica, donde se sirve una copa de vodka gratis a las mujeres que dejan su sujetador aquí. Hablando del asunto de la compraventa de solares en la Antártida se nos ocurrió a algunos viajeros que sería una buena idea invertir en la zona (parece que los precios son asequibles), construir varios chamizos y vendérselos a Ibarretxe o Carod-Rovira para que monten una embajada de Euskal Herria o Catalunya. Podrían luego instruir a los pingüinos en el idioma y las costumbres de esas grandes naciones. Por supuesto les cobraríamos una cantidad justa para poder retirarnos a una isla del Pacífico y olvidarnos de la crisis.
Después de las risas, a los de la tertulia se nos demudó el rostro: la hipótesis que acabábamos de plantear era absolutamente verosímil.
La tripulación del MS Fram llama al Canal de Lemaire el "Kodak Crack" por la cantidad de disparos de las cámaras que se escuchan durante la travesía. Con 11 kilometros de longitud y 1.500 metros de anchura, fue descubierto por una expedición alemana durante el verano austral de 1873-74, pero no fue navegado en su totalidad hasta el viaje de Adrien de Gerlache a bordo del "Bélgica", en 1898-99. Gerlache lo bautizó en honor del explorador del Congo Charles Lemaire. El paisaje es sobrecogedor. El Fram atraviesa unas aguas sembradas de galletas de hielo, flanqueado por imponentes acantilados y glaciares que hunden sus lenguas en el mar. El viento se ha apropiado en exclusiva de la banda sonora de este rincón de la península Antártica, un desierto helado e inhóspito que provoca un subidón de emociones.
Los albatros persiguen la popa del barco sin temor a mareos. Sus parientes vieron pasar por estas aguas a los antiguos exploradores que buscaban nombrar y dibujar en mapas los lugares de la Terra Incognita. Hoy los mitos geográficos están domesticados y la exploración se encuentra en Second Life. Pero en el mundo virtual no hay rastro de los pioneros. No hay un choque de océanos, ni aves marinas de gigantesca envergadura, ni ballenas, ni un continente helado en el horizonte. No hay relatos de heroicidades y naufragios. Me parece asombroso que el ser humano se haya aburrido del mundo que se puede describir -por encima de paisajes deslumbrantes- como un estado de ánimo.
"¿Imaginan el goce que sentiría al caer en manos de una pandilla de milicianos jóvenes, armados y -¡mmm!- sudorosos?" (Almudena Grandes sobre la monja Maravillas, en un artículo publicado ayer en El País). En El País, sí. Como dice Herman Tertsch, "un periódico que aun se pretende homologable a los productos civilizados de la prensa europea". El hojaldre de serpientes del que huyó Arcadi Espada. La escritora hace chanza (por no decir que apologiza) sobre la violación de monjas en vísperas del Día Internacional contra la Violencia sobre la Mujer, que sirve fundamentalmente para que la ministra Aído se haga fotos. Antonio Muñoz Molina, rara avis dentro de una izquierda española cada vez más inculta, más intransigente, más sectaria, se escandaliza en forma de cartaal director en el citado diario. Tiene razón cuando afirma que al leer artículos como el de Almudena Grandes algunas personas nos sentimos cada vez más extrañas en nuestro propio país.
Pepiño & Pajín Productions, in association with Nacho Escolar, presents: "Crucifijo", tercera parte de la trilogía "Mercancía para tapar una crisis". Después del éxito de "Doña Sofía es una bocas" y "Confirmado: Franco ha muerto" llega esta súper producción ambientada en aulas fascistas donde la Educación para la Ciudadanía ha sido prohibida y los alumnos tiemblan de terror bajo la mirada del Crucificado.
Todo comenzó con una frase: "Vamos a sacarle los calzones del orto a Nadal" (Del Potro). Entremedias, una pista anti-Rafa a la que le dieron capas de pintura para dejarla, al final, al gusto de Feli y Verdasco. El espíritu de los calzones de Nadal contrarrestó el infierno de la grada. Todo acabó con un chiste: ¿Cómo se suicida un argentino? Se sube a su ego y luego salta.
Cuando las estrellas del fútbol pillan una mala racha, tienen varias terapias para escapar de la depresión. Una de ellas es la comida de confraternización en un restaurante de cinco tenedores. Otra, la que mejor funciona, es la inyección de pasta en sus cuentas corrientes. El presidente del Real Madrid, Ramón Calderón, ha ofrecido una prima espectacular a sus jugadores: más de 120.000 euros por cabeza si consiguen ganar los próximos cinco partidos ante el Recre (escollo ya superado al cierre de este post), Bate Borisov, Getafe, Sevilla y Zenit de San Petersburgo. Cómo mola ser futbolista.
Bruce Springsteen: "Hacia el final de la grabación de 'Magic', entusiasmado con el retorno a los sonidos de las producciones pop, continué escribiendo. Cuando mi productor y amigo Brendan O'Brien escuchó las canciones, me dijo 'Sigamos adelante'. Durante el siguiente año eso es exactamente lo que hicimos, grabar con la E Street Band durante las pausas de la gira. Espero con 'Working on a Dream' haber capturado la energía y frescura de la banda tal como llegábamos tras algunos de los conciertos más excitantes que hemos hecho nunca. Los temas se escribieron con rapidez, y normalmente hemos elegido una de las primeras tomas que grabamos. Nos lo pasamos en grande...".
"Working on a dream" se edita el 27 de enero de 2009 e incluye doce nuevas canciones junto a dos temas extra.
Recuerdo que Ansón recitaba alineaciones completas del Athletic de Bilbao histórico y presumía de que era "el único equipo con la plantilla íntegra de jugadores españoles". En una ocasión nos encargó que le hiciéramos un amplio reportaje a Zarra, su ídolo de la infancia, para la añorada revista "Blanco y Negro". Dos redactores y un fotógrafo nos fuimos para el Bocho y entrevistamos en San Mamés a aquel simpático y venerable anciano que formó parte en los años 40 y 50 de una de las delanteras míticas del fútbol español (en la imagen, de izquierda a derecha, Iriondo, Venancio, Zarra, Panizo y Gaínza). Don Telmo, que en gloria esté (murió en 2006), se ha evitado el disgusto por la amenaza de los cachorros del Athletic y otros jugadores vascos: o la selección autonómica se denomina "Euskal Herria" (territorio que tiene menos verosimilitud que la Tierra Media de Tolkien) o que se olviden de ellos. Tampoco tendrá que sufrir el bochorno de ver al equipo de sus amores en segunda división, su destino más temprano que tarde. Porque estos heroicos gudaris, que nunca han firmado nota alguna en contra del terrorismo (por no mezclar política con deporte), llevan unas cuantas temporadas sin pegarle una patada a un bote.
Una fábrica de juguetes de Onil (Alicante) ha producido una edición limitada para coleccionistas de una muñeca que se parece a Leonor, la minidoña. Hasta lleva el mismo uniforme escolar. De momento ha puesto en el mercado poco más de 2.000 unidades, pero tal vez dé el pelotazo en la inminente campaña navideña. La novia de Chucky puede tener su público entre los cafres que queman las fotos de los Reyes.
El italiano Antonio Cassano reconoció en su día que su bajo rendimiento en el Real Madrid se debió a "que vivía demasiado la noche y apenas dormía porque había muchas tías buenas". Prototipo de jeta integral, un personaje que abunda en el fútbol, la diferencia con el resto es que Cassano no sólo no disimula, sino que presume de ello. La semana próxima publica su autobiografía, "Lo digo todo", donde deja algunas perlas: "He estado con 600 ó 700 mujeres, una veintena de ellas del mundo del espectáculo".
"Fui pobre, pero tengo que precisar que no he trabajado en mi vida, quizá porque tampoco sé hacer nada".
"He tenido 17 años de desgraciado y nueve de millonario".
"En Tarragona Capello me tuvo calentando todo el segundo tiempo junto a Ronaldo. En el vestuario le dije: "Eres un mierda, más falso que el dinero del Monopoly".
"He jugado grandes partidos después de haber practicado sexo. Por ejemplo, un Roma-Juventus que ganamos por 4-0. Me dieron las seis de la mañana con una de las muchas amigas que tenía entonces. En Madrid era todavía más fácil porque residía en un hotel y podía invitar a quien quisiera y luego devolverla al corazón de la noche. Tenía un amigo camarero. Su obligación era subirme tres o cuatro cruasanes después de haber hecho el amor. Quedábamos en la escalera y hacíamos el cambio. Él se llevaba a la chica y yo me quedaba con los bollos. Sexo y comida, la noche perfecta". Huelgan los comentarios.
La duquesa de Alba ha solicitado la adopción de medidas cautelares contra El Jueves por esta portada, aunque el juez las ha denegado. Doña Cayetana, a pesar de ser grande de España, no tiene el mismo pedigrí que Felipe y Letizia, que sí lo consiguieron.
Hemos hecho historia. Ya tenemos silla, aunque sea del francés. Según Pepiño, ha sido necesario que Zapatero llegara al Gobierno "para hacer valer la realidad de España en el mundo". Qué felicidad vivir en el impudor extremo y que el pulso no suba de sesenta. Estoy deseando escuchar una sola idea de ese pozo de vacuidad que es nuestro presidente. Menos mal que ha encargado a Caldera la propuesta española para la reunión del G-20 + 1 en Washington. La refundación del capitalismo está garantizada. Como dice nuestro líder, "no valen paños calientes".
El político más publicitado de la historia de la humanidad es ya, como los ciudadanos de bien queríamos, presidente electo de Estados Unidos, país que, de la noche a la mañana, se ha sacudido los odios y se ha ganado los afectos del mundo (a la espera de declaraciones de Bin Laden y partidarios). Aquí ya se levanta todo dios al paso de la bandera de barras y estrellas. El tsunami de papanatismo que ha recorrido el planeta supera con mucho la famosa escena de "Bienvenido Mister Marshall" en la que los vecinos de Villar del Río, con su alcalde a la cabeza, desfilan alborozados por el pueblo cantando las excelencias del amigo yanqui. Algunos titulares de periódicos han sido de vergüenza ajena, llegando a celebrar el advenimiento del mesías que está llamado a cambiar el mundo. La resaca, además, parece no tener fin: de repente hemos encontrado una coartada para que la pereza mental no nos cause remordimientos, y una buena foto vale para un tema de portada y arrear. La "sección Obama" ha dejado de ser una broma. Esa hueste que recorre las calles con el rostro iluminado, como James Stewart deseando feliz Navidad a sus vecinos en la recta final de "¡Qué bello es vivir!", seguramente busca un quiosco de prensa para agotar el papel. La crisis es historia, hermanos.
En esa idílica visión del futuro Obama tiene la receta para multiplicar los panes y los peces, acabar con las guerras, proporcionar un seguro médico a sus votantes y a los de McCain (a un gran vencedor le corresponde un gran perdedor) y recibir a Zapatero y a Pepiño en el Despacho Oval. Me pregunto qué ocurrirá cuando la realpolitik ponga las cosas en su sitio. Cuando haya que aparcar la sonrisa y tomar decisiones duras e impopulares. De momento, España ya suma dos muertos en Afganistán en la era Obama. Siempre podremos echarle la culpa a Bush...
Pero no seamos aguafiestas. Scarlett Johansson tiene los mofletes encendidos por la victoria y Bruce Springsteen se ha sentido inspirado para componer un tema, "Working on a dream", que formará parte de un nuevo álbum ("The sun rises up, I climb the ladder. A new day breaks and I’m working on a dream..."). Sale el sol, un nuevo día rompe... aunque creo que la sinfonía del nuevo mundo es más bien la copla de la sátira de Berlanga: "Los yanquis han venido, olé salero, con mil regalos, y a las niñas bonitas van a obsequiarlas con aeroplanos, con aeroplanos de chorro libre que corta el aire, y también rascacielos, bien conservaos en frigidaire. Americanos, vienen a España gordos y sanos, viva el tronío de ese gran pueblo con poderío, olé Virginia, y Michigan, y viva Texas, que no está mal, os recibimos americanos con alegría, olé mi mare, olé mi suegra y olé mi tía. El Plan Marshall nos llega del extranjero pa nuestro avío, y con tantos parneses va a echar buen pelo Villar del Río. Traerán divisas pa quien toree mejor corría, y medias y camisas pa las mositas más presumías".
Vale, para que no se diga que no me alegro... Aquí va "Land of Hope and Dreams", un homenaje del Boss a Obama.
Durante la tormenta estaba ocupado colaborando en un panegírico de ABC a la Reina y no tuve tiempo ni ganas de entrar en el asunto. De hecho, ya lo había descartado, hasta que he leído hoy un artículo de Rosa Montero en El País: "Una abuela convencional y conservadora (¿alguien esperaba que una reina, la Reina, fuera contracultural?) expresa sus ideas, y se monta un pifostio inacabable. Tal vez pecara de cierta imprudencia mediática, pero esa nimiedad sin consecuencias (la Reina no tiene poder efectivo), ¿merece de verdad tanto papel, tanta polémica?". Las palabras de Montero están cargadas de sentido común. La portada de Público, no. Irrespetuosa, aunque lógica: Nacho Escolar tiene que apuntarse al agit prop posmoderno para vender su producto. Montero recuerda que el infierno que están sufriendo los desplazados del Congo mereció media columna en El País el mismo día que se dedicaba una doble página al affaire Sofía. "Yo no sé si toda esta agitación insustancial por asuntos menores nos sale de natural, porque el miedo a la crisis y a la inseguridad mundial nos hace buscar de manera inconsciente temas tontos con los que alienarnos, o si hay cierto dirigismo por parte de los políticos en el asunto, ya saben, pan y circo". Sea como fuere, la prensa colabora en estas chorradas, corren ríos de tinta, se consumen horas y horas de televisión, sesudos tertulianos debaten en la radio sobre el papel de la monarquía, la morralla que repta en internet falta al respeto y, entre todos, le hacemos una publicidad impagable al libro de Pilar Urbano. Y todo porque una abuela está en contra del aborto y del matrimonio gay.
Lo siento, no le trago. Ni creo que sea tan bueno. "Un fuera de serie", "Final apoteósico para un gran campeón", titula hoy Manel Serras en El País. Me pregunto cómo hubiera reconducido este periodista su crónica si Timo Glock no hubiera perdido 18,6 segundos en la última vuelta. En la penúltima, con las mismas ruedas de seco y en idénticas condiciones climatológicas, sólo fue tres segundos más lento que Hamilton. Después de aguantar razonablemente bien el tramo intermedio de la pista, el más húmedo, Glock se echó a la derecha y Vettel y Hamilton le adelantaron cómodamente a dos curvas del final. Iba tan lento que parecía un doblado y nadie se dio cuenta de que se estaba cocinando el más emocionante y dramático final de un campeonato de F1 que se recuerda. Lewis fue decepcionante ayer. Conduce un cohete y estuvo toda la carrera en el filo, calculadora en mano, y se salvó por la campana de otro ridículo como el de la temporada pasada. Dicho lo cual... es un justo vencedor. Estando el mejor piloto de la actualidad (Alonso) y del futuro (Vettel) en escuderías de clase B, Hamilton ha sido el más regular de aquellos que contaban con un coche competitivo. Veremos si en años venideros demuestra realmente que es un fuera de serie y sus críticos estamos equivocados.