19 abril 2012

THE WATERBOYS UNA NOCHE DE FÚTBOL

Una guitarra y un violín atacan “Fisherman’s Blues”, la mejor canción de folk/rock de la historia. Mike Scott y sus colegas llevan dos horas de concierto frenético y poético (la mezcla es posible), decididamente tabernario (podía haber sido un pub de Edimburgo; en realidad era un garito madrileño sin humos, pero con cerveza y gin-tonics). Mike agradece el esfuerzo del público (“Hoy había partido de fútbol...”). De pronto me acuerdo, coño, un Bayern de Múnich-Real Madrid. Al 99,9 del respetable ese frente le importa un huevo, incluyéndome a mí, saturado como estoy del monotema que anega mi vida laboral. La velada me causa cierto estupor. Primero, que The Waterboys dé un concierto para 500 personas en el Teatro Kapital, cuando en otros tiempos hubieran llenado un recinto mucho mayor. Segundo, que sea uno de los mejores recitales que he visto en mi vida. Tercero, que haya ido acompañado de mí mismo y mis circunstancias. Después de pensarlo fría y detenidamente, la verdad es que hay una explicación para todo.

Cuando a mediados de la década de 1980 triunfaron con “This is the Sea”, el álbum que incluye su mayor éxito, “The Whole of the Moon”, el escocés Mike Scott y sus muchachos podrían haber seguido el camino de otros grandes de su quinta, como U2, pero en vez de explorar la veta más comercial decidieron dar un giro que selló el destino de la banda, publicando dos discos claramente volcados en el folk, “Fisherman’s Blues” y “Room to Roam”. El fichaje del irlandés Steve Wickham, a quien Mike describe como “el más grande violinista rock del mundo”, influyó en aquella decisión. Guitarra, violín y William Butler Yeats como fuente de inspiración. Temas dedicados a Pan, el semidiós pastoril que perseguía a las ninfas. Ese maravilloso “The Stolen Child”, con letra de Mr. Yeats (“Márchate, oh niño humano, a las aguas y lo salvaje, con un hada de la mano, porque hay en el mundo más llanto del que puedes entender”). Una gozada para el espíritu. Un mal negocio para llenar estadios. Por eso, casi treinta años después de “This is the sea”, The Waterboys toca en salas pequeñas ante un auditorio que prefiere esa propuesta a unas semifinales de Champions.

Mike Scott, que acaba de poner música a un puñado de letras del autor de “Los cisnes salvajes de Coole”, no sigue en este negocio por la pasta (como dependa de la recaudación de salas como Kapital, un teatro disfrazado de discoteca, o viceversa, lo lleva claro), sino por amor al arte. Por eso lo da todo en el escenario junto a Steve Wickham, único socio que le queda de la vieja banda, y otros músicos solventes, con esa voz suya tan peculiar, arrastrando las erres como buen escocés, sacándole el alma a su guitarra, desgreñado y con un punto lunático. Cuando interpretó “Glastonbury Song” me trasladó de golpe al verano de 1993, aquel primer viaje a Escocia acompañado de mi novia y unos amigos; nos compramos el CD en una tienda de discos de Princes Street, en Edimburgo, y la canción nos acompañó durante todo el trayecto. “Glastonbury Song” me suena a Highlands, castillos en ruinas asomados al mar, vacas melenudas, círculos de piedra, bed & breakfast regentados por abuelas y persecuciones de whisky y cerveza.

Lo cierto es que me hubiera gustado compartir la experiencia del 17 de abril de 2012 en la sala Kapital; encajo mal que mi gente se desprenda de parte de su equipaje sentimental con una facilidad pasmosa. Yo no puedo. Sin duda defecto de fábrica. Aunque tal vez esté equivocado y algunos recuerdos de los años 80 y, sobre todo, del verano de 1993 sean solo un sueño.

15 abril 2012

HOMENAJE A LOS ELEFANTES MUERTOS

Me han llegado noticias de que gente con dinero los caza en el Delta del Okavango, en Botsuana. Esta foto no la hice en aquel lugar, donde espero ir algún día, sino en el Parque Nacional de Tarangire, en Tanzania. Valga como homenaje a los elefantes muertos por la estupidez humana.

02 abril 2012

LA LEYENDA DEL SANTO PECADOR

Aprendiz de todo y maestro de nada, como le gustaba definirse, Juan Gómez Juanito rompió moldes en el Real Madrid, club en el que la calidad futbolística debía ir grapada a un comportamiento intachable. Así lo mandaba el gran patrón. Es posible que Santiago Bernabéu sopesara las dos almas del jugador malagueño, la caballerosa y la arrabalera, antes de pagar al Burgos los 27 millones de pesetas de su fichaje (poco más de 162.000 euros) a mediados de la década de 1970. Sin duda acabó por convencerle su compromiso inquebrantable con el proyecto.

Nacido en Fuengirola en 1954, se formó en un club de su tierra, el CD Los Boliches, hasta que en 1969 lo fichó el Atlético de Madrid. Fue subiendo peldaños en las categorías inferiores y debutó con el primer equipo en la temporada 1972-73 en un partido amistoso contra el Benfica, donde se lesionó de gravedad. Fin de su trayectoria como rojiblanco. Recaló en el Burgos, con el que logró el ascenso a Primera en 1976. El modesto club castellano se subió a las barbas de algunos grandes, mantuvo la categoría y Juanito no desaprovechó el escaparate. Ganó el premio al mejor jugador del año otorgado por la revista Don Balón. El Barcelona y el Atlético lo tentaron, pero finalmente don Santiago se llevó el gato al agua.

El Madrid siempre se ha surtido del aluvión, como la propia ciudad que nunca pregunta filiaciones, pero ha presumido de denominación de origen: un sentido del deber refractario a la rendición. Juanito encajaba en el tópico. Por eso, tras perder su equipo 2-0 con el Inter de Milán en el partido de ida de las semifinales de la Copa de la UEFA, se acercó a Graziano Bini, defensa rival, y le espetó en un italiano macarrónico: «Noventa minuti en el Bernabéu son molto longo» (realmente lo fueron: en el partido de vuelta los blancos ganaron por 3-0). Por eso aún se le recuerda en Chamartín veinte años después de su muerte en accidente de tráfico. El minuto 7 de cada partido está reservado a «illa, illa, illa, Juanito maravilla».

De los 70 a los 80
Pero es que, además, era un extremo rápido, eléctrico, un correcaminos de la banda muy del gusto del respetable, y combinó bien con las plantillas de las que formó parte en su década de servicios prestados: el Madrid de los Pirri, Camacho, Benito, San José, Del Bosque, Stielike y Santillana, y el de la Quinta del Buitre. Ganó 5 Ligas, 2 Copas y 2 Copas de la UEFA, y se quedó a las puertas del premio gordo en 1981, cuando su equipo perdió la final de la Copa de Europa ante el Liverpool.

Durante esos años surtió de balones a la cabeza privilegiada de Santillana, otro viajero intergeneracional, socio pero no alma gemela. Santillana era el novio que todas las madres quisieran para sus hijas. Guapo y formal. Marcaba goles y no fanfarroneaba. Juanito era un truhán simpático y provocador. Toreaba vaquillas y luego mostraba el vídeo a sus compañeros; se corría juergas nocturnas y escupía a la cara a excompañeros (Stielike, cuando jugaba en el Neuchatel suizo).

A veces la tomaban con él, claro. En el partido que la selección española disputó en Belgrado frente a Yugoslavia el 30 de noviembre de 1977, clasificatorio para el Mundial de Argentina, hicieron blanco en su cabeza con una botella. Un par de segundos antes, al ser sustituido, había provocado a la grada, llena de soldados vociferantes del régimen de Tito, haciendo gestos ostensibles con el pulgar hacia abajo. España ganaba 0-1, gol de Rubén Cano con la espinilla, resultado que finalmente selló nuestro pasaporte a la fase final. «Expresé lo que sentía. Obré mal. Afortunadamente, el botellazo me lo llevé yo, y en paz». A Juanito se le iba la pinza, pero después pedía perdón sin los circunloquios tan de moda hoy en día.

Así lo hizo después de su gran borrón, el pisotón a Matthäus que le expulsó de las competiciones europeas para siempre y acabó con su carrera en el Madrid. Ocurrió el 8 de abril de 1987, en la ida de las semifinales de la Copa de Europa. El Bayern de Múnich goleaba a los blancos 4-1 y apareció «el pronto de dos segundos que me pierde. Fue un comportamiento irracional». Y la gota que colmó el vaso.

Jugó en el Málaga antes de colgar las botas en Los Boliches, cerrando el círculo. Siendo entrenador del Mérida viajó a la capital para asistir a un Real Madrid-Torino de la Copa de la UEFA; el partido suponía el regreso al Bernabéu de su gran amigo Martín Vázquez, que militaba en el equipo italiano. Al volver a Mérida, Juanito sufrió un accidente de tráfico mortal en Calzada de Oropesa, Toledo. Era el 2 de abril de 1992. Tenía 37 años.

05 marzo 2012

MIS NOCHES CON LOS ZOMBIS

Me enganché a The Walking Dead por su mezcla de frikismo y desolación. El súmmum del frikismo ocurrió en la primera temporada: para escapar de los zombis los protagonistas se unen a la horda tras embadurnarse la cara y la ropa de sangre y tripas de muerto. En el episodio "18 Miles Out" de la segunda temporada hay otra escena encomiable: Rick, tumbado en el suelo, mata a tiros a un par de zombis que intentan morderlo; sus cuerpos exánimes le caen encima como fardos y le dejan indefenso ante un tercer elemento, que aprovecha la melé para atacar. Rick está bien jodido, pero en el último instante mete el cañón del revólver en la boca de uno de ellos y dispara a través del cráneo, eliminando al último atacante. La punta del cañón asoma por la nuca del zombi, encajada. Cuando Rick tira para liberarla crujen los huesos podridos. Unos minutos después, Rick y Shane vuelven a la granja-refugio en coche. Shane mira por la ventanilla y ve en un prado a un caminante solitario, sin rumbo fijo, trastabillando, símbolo de la desolación de una tierra donde la amoralidad es el arma más eficaz para sobrevivir.

POSICIONAMIENTO SEO

El periodismo posmoderno se reduce a procurar que los usuarios piquen anzuelos hacia noticias (muchas veces) insignificantes. Ser visible es más importante que ser interesante, e incluso veraz. ¿Dónde quedan las grandes historias? ¿Realmente los periodistas vamos a comer de esto? Tal vez haya que buscar otros caladeros, como los ebooks. O rezar.

02 marzo 2012

¿RESUCITARÍAIS A VUESTRA MASCOTA?



Tráiler de "Frankenweenie". Una buena amiga ha trabajado en esta peli. Enhorabuena.

27 febrero 2012

22 febrero 2012

SI VOLVIERA A NACER...

...me dedicaría a hacer películas de animación góticas como las de Tim Burton. "Frankenweenie", lo nuevo del director de "Big Fish" (la cito porque es mi favorita de entre sus muchas joyas), basado en un corto que hizo en 1984 con la técnica de stop motion, llegará en otoño. El pequeño Víctor lleva a cabo un fantástico experimento científico para devolver la vida a su adorado perro Sparky, que murió atropellado. Lo consigue e intenta ocultar su creación al mundo...

CONTRA DARWIN

"En una jerarquía, todo empleado tiende a ascender hasta que alcanza su nivel de incompetencia" (Principio de Peter).

"La teoría de la evolución falla con el ser humano", escucho a un compañero. "Los más inútiles tienen más posibilidades de progreso". Me río al principio... pero acabo por darle la razón. Así ocurre en nuestra compleja sociedad. Darwin no pensó que los contactos o los padrinos son herramientas más poderosas que la fortaleza o la inteligencia.

20 febrero 2012

ESTRELLAS BAJO LA LEY DEL SILENCIO

La férrea política de comunicación que imponen los clubes más poderosos solo se rompe en eventos promocionales.
Reportaje en ABC, aquí.

14 febrero 2012

CÓMO ESTÁN LAS CABEZAS

El Madrid no quiere ceder el Bernabéu para la final de Copa del Rey que deben disputar el Athletic de Bilbao y el Barcelona. Ayer produje una pieza para la web sobre las sedes que han alojado la final de este torneo. Un amable lector dejó este comentario:

Una horda de ANTIEspañoles en Madrid reventando todo mi estadio mi país mi himno mi bandera y MI REY... JAMÁS!!!!
Nooooo, si fuesen otros tiempos estaríamos defendiendo nuestro honor y nuestros símbolos con acero y sangre!!!!

13 febrero 2012

AH, LA SANTA LIBERTAD DE EXPRESIÓN

Los guiñoles son irreverentes, son brillantes, son sanos... Y la reacción española, patriotera. El País defiende a los muñecos de Canal + Francia en aras de la sacrosanta libertad de expresión, y vierte tanta tinta (en reportajes, en columnas de opinión) en descalificar el casus belli como otros medios en defenderlo. Yo me quedo con el bajonazo que le ha dado al asunto Rafa Nadal, una de las víctimas de las invectivas gabachas. Pero quiero añadir un matiz: una cosa es la burla y otra muy diferente la acusación velada de dopaje. Qué malo es perder.

Un artículo "distinto" en El País, aquí.

11 febrero 2012

PERCEBEIROS

Percebeiros (Sea Bites) 1920x1080 from enpiedeguerra on Vimeo.


Espectacular corto documental dirigido por David Beriain sobre la historia de Serxio Ces, percebeiro de Cedeira, Galicia. Preseleccionado para los Premios Goya 2012. Ampliadlo para verlo a pantalla completa. Merece la pena.

07 febrero 2012

RECUERDOS DE 3.500 BATALLAS

El mayor coleccionista español de camisetas auténticas de las estrellas de fútbol abre su museo privado a ABC. Ver aquí.

CONTADOR Y LOS TALIBANES

El ciclismo vive en un escandaloso estado de excepción: ante un tribunal, un individuo es culpable mientras no demuestre lo contrario. Ese mismo tribunal se permite condenarlo a la pena máxima sin pruebas (y así lo reconoce y se queda tan ancho). No se traga el solomillo, pero propone un trágala al implicado y a la opinión pública: basándose en el principio de la responsabilidad objetiva, santo y seña del Código Mundial Antidopaje, por el que un deportista debe responder sobre cualquier sustancia aparecida en su cuerpo, rechaza la duda razonable que, en un tribunal ordinario, habría bastado para la absolución de Contador. Ayer unos compañeros que tuvieron la paciencia de leerse los cien folios del fallo del TAS me comentaron que el documento era "impecable". ¿Qué hay de impecable en crujir al ciclista admitiendo que no han apreciado en él voluntariedad de doparse? ¿O en rechazar la hipótesis de la defensa y lanzar como argumento otra conjetura, la del suplemento alimenticio contaminado? Si no se comió esa barrita energética, o lo que sea, a sabiendas de que estaba en mal estado, ¿no es lo mismo que en el caso de la carne? Solo veo un motivo: dar satisfacción al sistema delirante que los talibanes de la UCI y la AMA han inventado para combatir el dopaje. Usted tenía clembuterol en su organismo. Sí, todo el mundo sabe que 50 picogramos no dan ni para ajustar las calas, pero lo tenía. Y me importa un bledo cómo llegó hasta allí. Así que dos años de sanción, pérdida del Tour y del Giro conquistados y gigantesca multa económica, porque los burócratas (con el fariseo Pat McQuaid a la cabeza) tienen que seguir viviendo de momio.

Confieso mi falta de neutralidad. He sido amante del deporte (en especial del ciclismo) mucho antes que periodista deportivo. Pero hace tiempo que dejé de creer en los Reyes Magos. Sé de dónde viene el ciclismo y también sospecho lo que ocultan todos los demás deportes, a los que se aplica una vara de medir bien distinta. Sin embargo, una cosa es la lucha antidopaje y otra es el paroxismo de los talibanes que viven de este cuento. Una sanción de estas características sería impensable en el fútbol. ¿Os imagináis que la FIFA o la UEFA enviaran dos años a su casa a Messi o Cristiano Ronaldo porque en un control antidopaje encontraran 50 picogramos de clembuterol? Afirmo que eso sería el fin de esos organismos supranacionales que se creen que están por encima del bien y del mal. Real Madrid, Barcelona, Manchester United, Milán, Bayern de Múnich y el resto de la clase nobiliaria del fútbol crearían su propio chiringuito. Adiós Blatter, Platini y compañía. El problema es que el ciclismo no tiene esa fuerza ni de lejos.

"La sanción a Alberto Contador era una muerte anunciada", dice en un brillante artículo en ABC Alberto Palomar, experto en Derecho Administrativo. "No porque su defensa no haya sido correcta, impecable, sino porque realmente nos hemos situado en un entorno de represión en el que la defensa es imposible" (texto completo, aquí). Si por lavar los pecados recientes se acepta una condena sin pruebas, a ciegas, sin tener en cuenta la confluencia de ilegalidad y mejora de rendimiento, esa norma es un absoluto despropósito y hay que denunciarla. Ojalá el caso Contador sirva, al menos, para acabar con ella.

30 enero 2012

TAL VEZ EN 20020...

Fijaos bien. El logo de la nueva candidatura olímpica de Madrid remite a una fecha muy, muy lejana, que es cuando Madrid tendrá opciones reales de cazar la pieza, porque ahora, me temo, nos van a volver a tomar el pelo. Para entonces este "quedado especial" tendrá todos los problemas vitales resueltos.

25 enero 2012

LA YIHAD MOURINHISTA, LOS TOPOS Y LOS CAÍDOS DEL GUINDO

A mí me gustaba el deporte... antes de padecerlo. Es decir, antes de dar con mis huesos en la sección de Deportes de un periódico. Están los malos horarios, por supuesto, sobre todo los fines de semana, cuando apetece salir a una hora razonable para ir al cine o a cenar con los amigos. Y la obligación de ver los eventos con un ojo en el televisor (casi nunca nos permitimos estar en el propio escenario) y otro en el ordenador. Si España llega a la final de la próxima Eurocopa de fútbol, compartiré el momento con mis “queridos” compañeros de fatigas en vez de con mis hijas. Y será una experiencia agobiante, con los jefes apremiándonos con el cierre de los cojones. Es lo que hay. Pero lo peor es la matraca del Real Madrid, de Mourinho y de los clásicos con el Barça. Insufrible.

Para alguien que no comparte la pasión blanca ya era una pesadez soportar el engreimiento de los madridistas, a pesar de lo fácil que se pican. “Ellos han ganado nueve Copas de Europa”, suele decir un compañero atlético. “Pero nosotros hemos ganado todas las demás”. Ahora, con la yihad mourinhista, es mucho peor: su dedo les indica el camino. Un dedo en el ojo de Tito Vilanova, sí, pero también de otros entrenadores, de los árbitros, de los jugadores propios y ajenos, de la prensa... En la yihad mourinhista hay hinchas a los que, por cierto, presume de no escuchar, y periodistas que se inflaman con las filtraciones del vestuario a otros colegas, no sé si por celos profesionales o por lealtad al factótum del Madrid. Me asombra este amor incondicional por un tipo que, hasta el momento, no ha hecho gran cosa en lo deportivo (si lo comparamos con grandes técnicos de la historia blanca) y ha provocado incendios del tamaño de su ego.

Los topos son consecuencia directa de la pésima política de comunicación del Real Madrid. También ahí ha perdido claramente la batalla con el Barcelona, y eso a pesar de la omertà de Guardiola, que no es un santo, pero lo parece. El código de silencio llevado al extremo por Mou (casi única y antipática imagen del Madrid en los últimos tiempos) hace que los azulgrana, con su entrenador a la cabeza, sean más majos. Mucho-mucho, como diría Pep. Su impecable rueda de prensa previa al partido de vuelta de los cuartos de Copa del Rey contrasta con la lamentable comparecencia del desabrido portugués, con sus monosílabos y broncas a los periodistas. Otro misterio: no comprendo cómo no se levantan todos y le dejan plantado con sus miserias.

Sin embargo, algo ha sucedido en la última semana. Marca, después de levantar numerosos templos a Mou, saca a la luz las diferencias entre el míster y los pesos pesados de la plantilla. Se producen múltiples caídas del guindo. Una de las más sonadas, la del director de As, Alfredo Relaño. Se habla de la posibilidad de espantada del special one al final de curso. En fin. Más matraca...

Aquí lo dejo. Acaba de empezar otro clásico. Y juega Pepe tras el pisotón a Messi y la movida posterior. Embarazados del Real Madrid y de Mou, en la sección de Deportes nos disponemos a otra velada “inolvidable”. Menos mal que hemos pedido unas pizzas.